- La premisa básica de su colección es "que cada mujer sea ella misma". Y para ello, antes de comenzar a confeccionar sus vestidos se entrevista personalmente con la novia. ¿En qué aspectos se fija sobre todo para poder captar "la esencia" de cada mujer?
Es fundamental conocer todo lo que rodea a su boda, desde los detalles concretos, por ejemplo, dónde y cómo es la celebración, hasta sus gustos, qué ambiente quiere para su boda o cómo se ve en ese día. Pero me fijo principalmente en su estilo y en sus rasgos más destacados, algo que se capta en el conjunto de sensaciones que recibes del trato personal. Por eso el proceso de elaboración de cada vestido se convierte en una experiencia única, en el que la novia disfruta mucho.
- Y a partir de ahí... ¿cómo se desarrolla el proceso de creación?
El punto de partida puede ser muy diferente en función de cada persona. A veces surge una idea a partir de uno de nuestros vestidos, de un tejido o de un complemento, y se trabaja hasta que se llega a una propuesta que se concreta en un boceto. En el momento en que están definidos todos los detalles comienza el proceso de confección propiamente dicho. Se prueba la "Toile" del diseño para adaptarla al cuerpo de la novia, luego se lleva a las telas, se corta y se cose. Mientras tanto, se van realizando otras pruebas para ir puliendo todos los detalles. Un par de meses antes de la boda se hace un ensayo general tal y como la novia aparecerá en la ceremonia. Finalmente se vuelve a revisar el vestido unos días antes de la boda.
- Supongo que llevará mucho tiempo dar con la idea adecuada para cada mujer.
Los mejores recursos para acertar son la propia experiencia y la intuición, para saber "leer" y trasladar al diseño lo que te transmite cada novia. Lo que sí lleva su tiempo es toda la elaboración del vestido, porque es un proceso muy artesanal que se lleva a cabo íntegramente en el taller. Luego hay vestidos que tienen una carga de trabajo mayor –por ejemplo si llevan bordados- y otros son más sencillos.
- Aunque usted busca "un estilo para cada novia", acorde a su personalidad y fisionomía, se puede decir que hay dos estilos diferenciados que abarcan todas sus creaciones: el clásico y el moderno.
Creo que en general soy bastante ecléctica; me gusta la mezcla de tendencias, de tejidos, o de detalles que en principio sorprenden. En mis colecciones intento dar idea de diferentes estilos de novia, algunas tienen rasgos más atrevidos o innovadores, otras son sofisticadas, las hay más clásicas…
- Una parte fundamental de sus creaciones es la alta calidad de sus tejidos. ¿Existe alguno que prefiera sobre los demás? ¿Hay una combinación que le parezca más apropiada para confeccionar un traje de novia?
En general me gustan los tejidos naturales, las sedas, los algodones: gasas, tules, organzas, mikados, brocados, pero sin descartar las mezclas de tejidos tecnológicos. Una buena combinación puede ser el juego de transparencias entre sedas, o también de contrastes a base de pasamanería y otros detalles en matices brillantes, como en esta colección.
- Sin embargo, tampoco hay que menospreciar el corte y la confección, otros dos pilares básicos de sus trajes.
Para hacer el tipo de vestidos que realizamos es tan importante un buen diseño como que la confección y la parte técnica que requiere el vestido estén perfectas. Si no fuera así se notaría en el resultado.
¿Tenéis algún momento favorito del día para hacer las fotografías?
El reportaje de la pareja siempre es un reto porque el escenario es distinto en cada ocasión y cada uno tiene sus posibilidades. Al ser dos fotógrafas conseguimos más fotos desde distintos puntos de vista y con diferentes encuadres, con lo cual hay más variedad de imágenes. Es el único momento del día en el que tenemos a los novios para nosotras solas. Si ellos se relajan y disfrutan ¡nosotras también!
¿Y algún lugar concreto? La casa de la novia, la iglesia, el baile…
Ruth: Los preparativos tanto en casa de la novia como en la del novio son momentos muy emotivos.
Amaia: El momento del baile es muy fotogénico y especial porque podemos jugar con las luces de ambiente. También durante la fiesta en la que los invitados están animados y dispuestos a participar.
Podría decirse que sois las únicas personas que acompañan a los novios durante todo el día. ¿Cómo os sentís?
Es una gran responsabilidad pero a la vez nos sentimos privilegiadas porque significa que depositan su confianza en nosotras. Sentimos que dejamos un trocito de nosotras, una huella que esperemos sea bonita.
Por este motivo, habréis sido testigos de mil y una anécdotas…. ¿Podéis contarnos alguna?
Nos ha tocado abrochar botones, enganchar pulseras, hacer el nudo de la corbata e incluso retocar el maquillaje y arreglar algún peinado ¡Hay que valer para todo!
¿Las nuevas tecnologías os están afectando positiva o negativamente? Me refiero a que en la actualidad muchas parejas se hacen sus propios álbumes digitales…
Amaia: Las nuevas tecnologías han revolucionado el sector de la fotografía y han abierto un mundo de posibilidades antes impensables, tanto para los profesionales como para el público en general. Las cámaras digitales permiten disparar más fotos y tener un control inmediato sobre la captura. Sin embargo, hay que dedicarle mucho tiempo a la informática para dominar los procesos de tratamiento y retoque digital.
Ruth: Hoy en día casi todo el mundo tiene una cámara digital y un ordenador, pero nosotras como fotógrafas profesionales nos diferenciamos ofreciendo un servicio y producto de calidad que no tiene nada que ver con los álbumes digitales destinados al gran público.
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